Representa un auquénido que esta atropellando a una figura humana de tamano mucho menor y parece morder a otro hombre, más grande. Es posible que se trate de un momento dramático de caza, cuando un cazador fue herido. Hay que notar que en Pintasayoc no hay representaciones de animales muertos, ya cazados. Tales representaciones aparecen en otros sitios peruanos con pinturas rupestres (vea: analogías - la caza ). La espalda del cuadrúpedo está en contacto con una línea undosa parecida a una serpiente (lo indica la terminación de la línea, parecida a una cabeza con cuernos). Esta figura puede ser interpretada también de otra manera: como un proyectil que ha alcanzado al animal. El zigzag podría simbolizar la huella de la piedra.
La figura antropomorfa mayor es un cazador (o, con menor probabilidad, un pastor): lo indica el hecho de que en la mano visible, la izquierda, lleve una honda. La mano derecha no es visible, estaba situada en la parte de la representación hoy destruida. Esta figura es por lo menos dos veces más grande que las demás figuras humanas pintadas en el techo de Pintasayoc. Está situada casi en el centro de la representación principal, y además se distingue por un estilo de pintura diferente. Posiblemente es la figura humana más importante de la pictografía. No obstante, a la izquierda de dicha figura hay partes destruidas y no sabemos qué había pintado allí. El modo diferente de pintar esta figura puede sugerir que tiene una temporalidad distinta a la de otras representaciones. Este estilo, "calado", es normalmente posterior al estilo "lleno", pero el hecho de que las tonalidades de todas las representaciones de esta parte de la pintura sean casi iguales, indica que tal teoría puede ser falsa. |
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